13.5.13

¿Y si caemos jóvenes, volarás?


Yo quiero amar y ser mordido, y odiar y ser bendito.
Quiero un beso turbulento y corrupto mientras quieto me voy volviendo piedra.
Quiero ser carne encubierta, carne sobre carne, rabia sobre la piel.
Quiero que tu mirada me apacigüe y dormir eterno en tus brazos vacíos.

Decía llamarse Amor...

Lo que sentía por ella decía llamarse Amor; ese que duele al respirar, ese que te deja sin fuerzas, ese que te asfixia hasta volverte azul, un príncipe azul listo para recibir en un duelo a la muerte. Lo que sentía por ella, lo dejaría caer en esa melodía: de noche, ella yacía ahí mirando el cielo, observando, meditando, mientras en su mente el frío no tiene nada más para ofrecer que memorias.